viernes, 20 de junio de 2014

Preludio

De un salto, subí los dos pequeños escalones que conducían al estrecho porche revestido de madera, en cuyo umbral se distinguía una puerta acristalada, enmarcada por un intenso color granate. Rápidamente, se abrió cedida por el suave empuje de mis dedos, siendo acompañada por una delicada campanilla que tintineó, anunciando mi entrada.
Había continuado caminando por la calle principal del pueblo para seguidamente dar un par de vueltas por el lugar, con el fin de encontrar algún edificio medianamente interesante. No tenía muy claro adónde iría, ni siquiera sabía por dónde empezar a buscar; pero en ese momento, sólo era capaz de pensar en los rugidos hambrientos de mi estómago, que no cesaba de protestar ante la persistencia del vacío en mi mochila.
Ante tal situación, no dudé en precipitarme hacia la primera cafetería con la que mis ojos se toparon y que resultó no encontrarse lejos de la biblioteca, es decir, de la famosa torre del reloj.
Cuando entré, paseé la mirada por el local abarrotado. Una rolliza anciana de ensortijados cabellos grises, que parecía escrutar de una forma amable a todo el mundo tras sus diminutas gafitas redondas, dominaba la escena tras la barra, sin parar de servir platos de suculento aspecto. Las mesas se disponían en torno a rojos asientos de cuatro, unos enfrente de otros, lo que me pareció del todo inapropiado: no me apetecía ni lo más mínimo observar a un completo extraño mientras comía a menos de dos metros de mí.
Me acerqué a la barra y me dispuse a pedir lo primero que se me ocurriese. Tras un breve intervalo en el que me dediqué a prestar atención a la concurrida charla que acontecía justo a mi lado entre una joven rubia y un muchacho que no sobrepasaba los doce años, aferré la bandeja con la comida que la anciana me ofrecía y me detuve en el centro de la cafetería.
Únicamente había un hueco en una de las mesas pegadas a la pared del fondo.
Y el apuesto hombre de oscuro pelo cuya mirada etérea me taladraba el alma ocupaba el asiento de al lado.

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